Metodología de Property law
Un enfoque estructurado y riguroso diseñado para mitigar riesgos, asegurar el cumplimiento normativo y agilizar todas sus transacciones inmobiliarias.
Consulta inicial y diagnóstico
Estudiamos los detalles preliminares de su operación o conflicto. Analizamos la viabilidad jurídica y trazamos una estrategia inicial personalizada según sus objetivos de inversión.
- Reunión presencial o telemática
- Estudio preliminar de viabilidad
- Presupuesto cerrado sin sorpresas
Auditoría legal y due diligence
Profundizamos en el análisis técnico-jurídico del inmueble. Revisamos el Registro de la Propiedad, deudas pendientes, licencias urbanísticas municipales y la situación catastral.
- Verificación de cargas y gravámenes
- Comprobación de la legalidad urbanística
- Informe detallado de riesgos
Negociación y redacción de contratos
Redactamos y negociamos todas las condiciones contractuales para defender sus intereses de manera firme, evitando cláusulas abusivas o ambiguas.
- Contratos de arras y opción de compra personalizados
- Negociación directa con la contraparte
- Asistencia integral en notaría
Post-firma y liquidación de impuestos
No le dejamos solo tras la firma en notaría. Nos encargamos de la correcta liquidación de impuestos, inscripción registral y trámites administrativos posteriores.
- Liquidación de ITP, AJD e Plusvalía Municipal
- Inscripción definitiva en el Registro de la Propiedad
- Cambios de titularidad catastral y suministros
Preguntas frecuentes sobre Property law
Los agentes inmobiliarios representan la facilitación comercial de la venta, mientras que un abogado de Property law representa única y exclusivamente sus intereses legales, realizando una auditoría independiente y detectando posibles deudas u vicios ocultos que el vendedor podría omitir.
Por lo general, debe estimar entre un 10% y un 12% adicional sobre el precio de compra. Esto incluye impuestos (ITP o IVA), aranceles notariales, costes de registro de la propiedad y honorarios legales.
Desde la firma del contrato de arras hasta la firma de la escritura pública ante notario, el plazo habitual oscila entre 4 y 8 semanas, dependiendo de si el comprador requiere financiación hipotecaria o no.